Luego de 14 días de aislamiento y bajo toque de queda por un brote de 55 casos de coronavirus, los habitantes del barrio Santa Cruz en el nororiente de Medellín lograron salir a las calles con medidas preventivas como el pico y cédula.

«En los días de aislamiento bien, fue para cuidarnos y ahora muy rico volver a trabajar, nos cuidaron mucho y nos cuidamos», dijo Janeth Castañeda, habitante de este sector.

Los comerciantes lograron retomar gradualmente sus actividades.

«La gente todavía tiene precaución de salir. Apenas estamos retomando pero se puede hablar de una normalidad», aseguró Jorge Perdomo, comerciante.

Durante la cuarentena, las autoridades lograron caracterizar los grupos familiares, hicieron pruebas de COVID puerta a puerta y entregaron ayudas para evitar más contagios del virus.

«Para alrededor de 950 familias que equivalen a 2. 900 personas hemos entregado 1. 700 paquetes alimentarios y concentrado», señaló Ruth Pino, subsecretaria de Salud de Medellín.

Para las autoridades es un balance positivo, pues se logró evitar la propagación de coronavirus en otras zonas de la ciudad en un 80 %. Según la Policía de Medellín, 500 personas incumplieron el toque de queda.