Por las nubes y con costos que triplican su valor real, amanecieron este viernes las plazas de mercado en Bucaramanga.

A este dramático panorama se suma también el racionamiento de agua que ya sufren poblaciones por las sequías.

«Esta temporada de sequía, normalmente de los meses de diciembre y enero, particularmente en los últimos años, ha mostrado un bajo caudal en los ríos y nosotros sabemos lo que cuesta el agua, la cuidamos y la conservamos porque aquí nace y pues aceptamos de muy buena manera el tema del racionamiento», dijo Fernando Delgado, habitante de Vetas, Santander.

Desde la Oficina Gestión de Riesgos se coordinan las ayudas y medidas para conjurar la crisis.

«Saber realmente cuáles son las personas afectadas, segundo, la declaratoria de calamidad por parte de la Alcaldía de Tona, tercero, la Secretaría de Cultura a presentar un plan de acción con el Banco Agrario para revisar el tema», indicó César García, director departamental de Gestión de Riesgo.

El reporte entregado por los gobernantes de los municipios aledaños a los páramos de Santurbán y Berlín afirma que son más de 2000 hectáreas de cultivos que se han perdido por estas heladas.