Nuevamente encapuchados se enfrentaron al Esmad de la Policía por más de dos horas en Barranquilla.

El motivo de la protesta fue otra vez un partido de Copa Libertadores.

Jóvenes que manifestaban estar en contra de la celebración de eventos deportivos en medio del paro nacional, se enfrentaron a la Fuerza Pública.

A las 6:30 de la tarde, media hora antes de iniciar el partido América – Atlético Mineiro comenzaron los enfrentamientos entre el Esmad y manifestantes.

Inicialmente, los jóvenes convocados por redes sociales bajo la consigna “Sin paz no hay fútbol” lanzaron piedras por más de 20 minutos mientras la fuerza pública contenía con chorros de agua.

 

 

Luego vinieron los gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

Hay la necesidad de intervenir. Estas personas muy bien organizadas, estamos hablando de los manifestantes, hicieron el lanzamiento de papas explosivas, de bombas incendiarias, por supuesto utilizando algunos elementos para lanzar las papas explosivas y la situación se torna muy violenta“, dijo el comandante de la Policía de Barranquilla, el general Diego Hernán Rosero.

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Los encapuchados tomaron rumbo al norte de la ciudad, pero siguieron lanzando bombas molotov a los uniformados y comenzaron los saqueos.

Hay saqueo de establecimientos públicos. Hay daño en bien ajeno, rompimiento de vidrios. Es allí donde hay que hacer esa intervención por parte de la Policía Nacional“, detalló el general Rosero.

La Policía reportó la captura de cuatro personas y tres heridas.

 

Además, se investiga la participación de hombres en motocicleta con maletas de servicios domiciliarios que le suministraban piedras a los manifestantes.

Aquellos que proveen de elementos a estos manifestantes como bombas explosivas, piedras, elementos contundentes, y lo están haciendo utilizando a unos motorizados que tienen unos morrales con los logos distintivos de una empresa“, agregó el general Rosero.

Los efectos de los gases llegaron al estadio y el partido fue suspendido en varias oportunidades, mientras los enfrentamientos seguían en la parte exterior del escenario deportivo.