En cuidados intensivos permanece una bebé de ocho meses en Santander, la cual necesita un medicamento de mil millones de pesos para salvar su vida.

«Mi hija sufre de atrofia muscular espinal tipo 1 y el medicamento se llama Nusinersen Spinraza. Una dosis cuesta alrededor de 250 millones de pesos y es el único tratamiento que existe para esta enfermedad», dice Luz Mila Monsalve, madre de la niña.

De cada 1.000 niños, solo uno padece esta enfermedad genética. Monsalve clama porque la Nueva Eps, entidad a la que está afiliada su hija, pueda ayudarle en el tratamiento tan costoso.

«Esto es una enfermedad que se va deteriorando cada día más, le va cogiendo la parte respiratoria. Lo que hace el medicamento es detenerle la enfermedad para que mi hija tenga una mejor calidad de vida», cuenta.

Por ahora, interpuso una tutela y está a la espera del fallo para el suministro de este tratamiento.