El alcalde de Bucaramanga y el director de la CAR están enfrentados en torno al relleno sanitario, y las víctimas son los vecinos. Los carniceros de la ciudad resolvieron arrojar sus desechos en las calles, porque anoche no se los recogieron.

Las calles del barrio San Francisco en el centro de Bucaramanga estaban bloqueadas por los desechos orgánicos de las carnicerías de la plaza de mercado. Según los residentes, los dueños de las carnicerías salieron en sus camiones y arrojaron bultos con desechos, porque la Empresa de Aseo de Bucaramanga cambió los horarios de recolección. De ahora en adelante la EMAB recogerá la basura dos días de la semana y el tercero será para recoger exclusivamente material reciclable.

Según la alcaldía de Bucaramanga, lo que se busca con la medida es que los ciudadanos aprendan a seleccionar la basura y que los compactadores sólo recojan desechos orgánicos, para evitar que el relleno El Carrasco, que dejará de ser el paradero de la basura de Bucaramanga en dos meses, se cope de desechos.

Los vecinos se quejaron porque la implementación del reciclaje ha sido improvisada y que ahora las calles lucen más sucias que de costumbre.

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Aunque la EMAB llegó para desbloquear las calles y recoger los huesos y cabezas de ganado de las calles, los carniceros amenazaron con volverlo a hacer si la alcaldía no les garantiza la recolección por tres días a la semana.