Vendedores ambulantes protestaron en Bogotá por la falta de apoyo económico por parte de la administración distrital.

«Si no hay comida no hay cuarentena», dicen los manifestantes.

Luego de una reunión de varias horas entre el director del IPES, la personera de Bogotá y tres delegados de los vendedores se llegó a una solución inicial, que está dentro de 500 mil mercados a familias vulnerables.

Por otra parte, trabajadoras y trabajadores sexuales, representantes de la comunidad LGBTI, protestaron este viernes en la Plaza de Bolívar, para pedir al Gobierno nacional y a la alcaldesa ayuda y que se cumpla el plan de acción previsto para esta comunidad.