El Cementerio Serafín al sur de Bogotá es el lugar habilitado para la disposición final de los muertos por coronavirus en la capital. Allí se lleva a cabo el proceso de cremación  que tarda 90 minutos a una temperatura de 1.000°C.

«Nosotros tenemos todo el protocolo armado y ya lo estamos ejecutando con los pocos casos que se han presentado», señaló Amanda Camacho, directora de la Unidad Administrativa de Servicios Públicos.

Las víctimas mortales del COVID-19 no tienen ondas fúnebres.

Las personas que acompañan al cadáver no pasan de diez personas máximo, pero las cenizas pasan a los cenizarios de manera inmediata», señaló Camacho.

Los operarios encargados de manipular el cuerpo cuentan con un traje de bioseguridad que debe ser desechado al término de cada proceso.  Bogotá tiene seis hornos crematorios en los cementerios distritales Serafín, del sur y del norte, la capacidad instalada permite incinerar 108 cadáveres por día.