Luego de declararse culpable por narcotráfico, fue sentenciado a cadena perpetua el mexicano Dámaso López Núñez, alias «El Licenciado», considerado uno de los sucesores de Joaquín «El Chapo» Guzmán al frente del Cártel de Sinaloa. 

En la audiencia de este viernes, a la que López entró sonriendo y lanzando besos a una decena de seres queridos presentes en la sala, el juez también aceptó la petición de la Fiscalía de que se le realice al acusado un embargo por valor de 25 millones de dólares.

«Una disculpa a todo el pueblo de Estados Unidos», apuntó López en su última intervención del día, en la que también dio gracias al magistrado del caso, Thomas Ellis, y de la que se retiró despidiéndose de los presentes y señalándose el corazón.

Ellis enfatizó que el delito es «una ofensa muy seria» y que, por ello, la sentencia debería tener un efecto disuasorio para él y otros narcotraficantes.

Como parte del acuerdo de culpabilidad, firmado el 28 de septiembre y en el que «El Licenciado» aceptó cooperar con la justicia estadounidense, este reconoce que entre 2001 y 2017 trabajó en el Cártel de Sinaloa, donde llegó a convertirse en uno de los principales líderes.

En ese documento judicial, «El Licenciado» asume que fue partícipe de una conspiración para distribuir «mucho más» de 450 kilos de cocaína durante el tiempo que estuvo en la organización, que se encuentra entre los cinco grupos «criminales trasnacionales» que son prioridad del Departamento de Justicia de EE.UU.

De igual manera, ha confesado que accedió a la banda criminal después de que, como alto funcionario de seguridad en la prisión de Puente Grande, ayudara a «El Chapo» a mantener comunicaciones ilegales con el exterior cuando se encontraba en estas instalaciones.