El Gaula de la Policía junto con la Fiscalía logró desarticular una red delincuencial dedicada a la extorsión en Bogotá.

En total fueron diez personas las capturadas durante operativos simultáneos por los delitos de extorsión agravada, concierto para delinquir y enriquecimiento ilícito. 

Un juez de control de garantías de Bogotá envió a ocho de ellos a la cárcel y en las audiencias judiciales solo uno de ellos aceptó los cargos.

 

 

Ese último y otra persona, quedaron con medida de aseguramiento domiciliario.

De acuerdo con la investigación que duró cerca de seis meses, se logró evidenciar cómo la banda contactaba a sus víctimas a través de redes sociales.

En las plataformas digitales se apropiaban de perfiles de usuarios colombianos que viven en el exterior para contactar a sus familias y engañarlos con falsas encomiendas.

 

 

Según las pruebas, cuando la supuesta encomienda llegaba al país, llamaban a las víctimas y les decían que debían pagar un flete de 2 millones de pesos, por aparente sobrepeso del paquete.

Como si no fuera poco, se hacían pasar por un oficial de la Policía que les decía a las víctimas que había hallado moneda extranjera escondida en la encomienda, por lo que debían pagar otro dinero para no quedar vinculados a un proceso judicial por lavado de activos.

Según lo establecido, las exigencias habrían ascendido hasta 70 millones de pesos.

 

 

 

Con las pruebas presentadas se pudo evidenciar que las llamadas a las víctimas las hacían desde las cárceles La Modelo y La Picota en Bogotá, y la de Cómbita en Boyacá.  

Durante el año 2020 se registraron denuncias contra esta estructura en otras ciudades del país por hechos similares, las cuales suman alrededor de 350 millones de pesos.