Al verse rodeado por mujeres de la Dijín, en el barrio Canapote de Cartagena, Osvaldo Mosquete de 58 años, entendió que la hora de su captura había llegado.

La oficial de investigación criminal le leyó sus derechos, mientras él intentó huir, pero ellas le recuerdan que ya no está en libertad.

Los investigadores de la Policía tienen pruebas de que este hombre, conocido como “El Abaniquero”, por su labor como técnico en mantenimiento de ventiladores o abanicos, como les llaman en la Costa Atlántica, violó en julio de este año a una niña de tan solo 13 años en Cartagena, de donde es oriundo.

30 actividades judiciales como labores de vecindario, individualización, identificación, ubicación, análisis web y análisis de un celular que tenía imágenes explicitas de pedofilia, permitieron establecer que “El Abaniquero” también llevó a cabo vejámenes sexuales con otras hermanitas de 11 años, a quienes grabó y fotografió mientras las abusaba.

Según los testimonios de las víctimas, Osvaldo Mosquete les ofreció dinero, celulares y tabletas para comprar su silencio.

El general Jorge Vargas, director de Investigación Criminal e interpol (Dijín), sostuvo que “una niña de 13 años fue abusada en repetidas ocasiones, de igual manera dos mellizas fueron abusadas con diferentes toques en varias ocasiones”.

En audiencia, el abaniquero, confesó sus crímenes y se declaró culpable por los delitos de acceso carnal abusivo con menor de 14 años en concurso homogéneo y sucesivo, y demanda de explotación sexual agravada con menor de 18 años. En los próximos días un juez dará a conocer el tiempo de la condena que deberá pagar.

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Aunque la Policía esperará a que este hombre sea condenado para difundir su rostro en las imágenes oficiales, Primera Hora ahondó en el caso y gracias a un allegado al “Abaniquero” obtuvimos una fotografía que podría permitir que otras posibles víctimas denuncien o que cualquier ciudadano aporte más información.

Osvaldo Mosquete, permanece en la cárcel de Ternera en Cartagena, lejos de las calles y los niños, donde espera una condena que estaría entre los 14 y 25 años de prisión.