Una semana completan bajo el agua, los municipios de Vigía del Fuerte y Murindó en Antioquia. En la zona, persisten las fuertes lluvias y sus habitantes aseguran que aún no reciben ayudas.

Mirna Chaverra, la personera de Vigía del Fuerte, hizo un llamado montada sobre una canoa, porque el pueblo lleva ocho días inundado en un 80 % tras el desbordamiento de los ríos Atrato, Murrí y Arquía.

“En este momento hay una alerta roja, necesitamos que el Dapard haga presencia o mande ayudas porque tenemos damnificados. Tenemos niños enfermos y una calamidad pública porque esto ayuda a que se incrementen más las enfermedades y los virus”, dijo la personera.

En un recorrido en lancha, se evidencia la magnitud de la emergencia que también inundó cultivos e instituciones educativas, los cerca de 1800 damnificados aún esperan ayudas .

El capitán René Bolívar, coordinador del manejo de desastres del Dapard, indicó que están “esperando el reporte de la oficina de gestión del riesgo y de la Alcaldía de Murindó para que miremos como podemos ayudar mientras no lleguen los respectivos informes de estas dos oficinas de gestión del riesgo, el Dapard no puede ayudar, estamos en fase de alistamiento por orden de la dirección”.

El municipio de Murindó vive una emergencia similar, así lo confirmó el capitán Bolívar, donde ya van “674 familias afectadas y 2372 habitantes afectados por las inundaciones que aún siguen en este municipio”.

La alerta naranja por lluvias se extiende a todos los municipios de Antioquia, ubicados cerca a los ríos Atrato, Magdalena y Cauca.