El alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, junto con su equipo de trabajo recibieron con entusiasmo la propuesta de la Dimayor de posiblemente jugar lo que queda de La Liga Nacional en una sola sede, y de inmediato puso la ciudad a disposición con su histórico Estadio Pascual Guerrero, eso sí, bajo los protocolos y los tiempos que establezca el ministro del Deporte, Ernesto Lucena, como por ejemplo jugar a puerta cerrada y en el segundo semestre del año 2020.

“Estamos seguros que con el apoyo de los municipios de Palmira, Tuluá y de nuestros dos equipos en contienda: el Deportivo Cali y el América de Cali, le podemos devolver a Colombia el fútbol profesional, teniendo en cuenta lo que apruebe el Gobierno nacional”, expresó el secretario del Deporte y la Recreación de Cali, Carlos Diago.

Diago destacó adicionalmente, que la capital deportiva de América está preparada para recibir el rentado nacional por su gran infraestructura deportiva con estadios como el embellecido ‘Sanfernandino’, el del Deportivo Cali y de lograr una cooperación, el Francisco Rivera Escobar de Palmira y el 12 de Octubre de Tuluá.

Al mismo tiempo que se reactivará la economía teniendo en cuenta los grandes servicios hoteleros, productores, fuerzas de seguridad, logística, movilidad y experiencia del personal de la salud, que son otras de las bondades que expone la administración para que el Ministerio del Deporte mire hacia la ‘Sucursal del cielo’.