En el marco del lanzamiento del Observatorio Colombiano de Crimen Organizado, fue presentado un informe que advierte sobre la cuarta generación de capos del narcotráfico, donde se evidencia que los narcotraficantes, visiblemente ostentosos en Colombia, quedaron en el pasado. Ahora, ha llegado una generación de capos ‘invisibles’, quienes manejan un bajo perfil y que se encargan únicamente de controlar las rutas y los negocios con los clientes.

Los primeros en ser identificados son alias “Platino”, “Memo Fantasma”, José Byron Piedrahita, “El Señor de la M” y Los hermanos Gallón, pero se cree que hay más.

Jeremy McDermott, director de la ONG Insight Crime, indicó que los criminales “trabajan con subcontratación, entonces los días de los ejércitos privados armados ya están desapareciendo”.

Pero la cadena del narcotráfico también la integran en un segundo nivel 10 grupos armados que ejercen control territorial y que se encargan de producir esa cocaína en laboratorios, almacenarla y escoltarla hasta que inicia su viaje hacia el exterior.  Se trata del Clan del Golfo, Los Rastrojos, La Empresa, La Cordillera, Los Costeños, La Constru, Los Rastrojos, La Oficina, Los Puntilleros, el EPL y la disidencia de las Farc.

Arlene Ticker, directora de Investigación de la Universidad del Rosario sostiene que “otro hallazgo es la presencia creciente de los mexicanos en Colombia, que esencialmente han hecho un acuerdo de actores criminales nacionales para controlar ciertas partes del negocio en el país”.

El informe también revela los precios actuales de la cocaína por kilo y en dólares estadounidenses. En Colombia un kilo cuesta 3.000 dólares, en estados unidos 20.000, en Europa occidental 35.000, en Europa del este 60.000 y en Australia alcanza su tope máximo con 100.000 dólares. Un negocio con ganancias hasta de 3.000%.

“Tenemos que reconocer que Colombia esta exportando más cocaína que nunca. El arma principal hoy en día del narcotráfico, es la plata y la corrupción” indicó McDermott.

La universidad del Rosario y la ONG internacional Insight Crime advierten que el Gobierno debe atacar directamente a los nuevos capos invisibles del narcotráfico y no a los eslabones más bajos de la cadena, pues aunque la violencia por el tráfico de drogas ha disminuido, este negocio criminal –según ellos- sigue creciendo.