18 personas conformaban la estructura criminal dedicada a obtener por medio de empleados de algunas empresas legalmente constituidas, químicos como ácido clorhídrico y sulfúrico, sustancias que son reguladas para su venta y que se usan para la producción de cocaína.

En estos vehículos tipo cisterna almacenaban grandes cantidades de químicos indispensables para la producción de drogas, luego trasladaban la sustancia a otros vehículos de carga pesada de forma clandestina para después ser llevados a laboratorios de producción de cocaína ubicados en los departamentos del Cauca y Norte de Santander.

Durante el proceso investigativo adelantando por la Policía Antinarcóticos se logró la incautación  de 457,9 toneladas de sustancias químicas lo que representaría unas 812,9 toneladas de clorhidrato de cocaína.

La organización delinquía en los departamentos de Cesar, Atlántico, Bolívar, Santander y Norte de Santander.