En Cali fueron capturados catorce integrantes de una banda dedicada al hurto de residencias en cinco ciudades del país. Los atracadores estudiaban con anticipación a sus victimas y obtenían millonarias ganancias.

En las imágenes se puede observar a tres hombres guardando algunos elementos en un vehículo particular apresuradamente. La escena se repite varias veces en distintas viviendas

Esa era la manera en la que los capturados de esta banda, dedicada al hurto, asaltaban residencias en Cali, Jamundí, Popayán, Pitalito y Tuluá.

«La operación terminó en su primera fase con la captura de 14 delincuentes, hombres y mujeres que venían afectado principalmente a la ciudad de Cali», afirmó el general Manuel Vásquez, comandante de la Policía Metropolitana de Cali.

Los delincuentes usaban carros alquilados para desviar la atención de las autoridades, los cuales hurtaban joyas, electrodomésticos y todo tipo de elemento costosos; en ocasiones amordazaban e intimidaban a las víctimas cuando estaban en las viviendas durante el robo.

«Estos delincuentes perfilaban a sus víctimas marcando a teléfonos fijos o tocando en la residencia, al no tener respuesta inmediatamente procedían a ingresar, usaban a mujeres para desconcentrar a vecinos sin levantar sospecha», aseguró el comandante de la Policía.

La banda obtenía ganancias de hasta $750 millones debido a que cometían al menos 60 asaltos cada mes.