Luego de una ‘montaña rusa’ procesal, el empresario Carlos Mattos aceptó los delitos por los que lo imputó la Fiscalía (cohecho y daño informático), en el marco del polémico ‘Caso Hyundai’, cuyo procedimiento judicial empezó hace más de cinco años.

Esta decisión se tomó luego de que el pasado 11 de marzo, el juez 30 de conocimiento de Bogotá tumbara el preacuerdo al que había llegado Mattos con la Fiscalía.

Cabe recordar que a Mattos se le acusa de haber entregado soborno a funcionarios judiciales para beneficiar a empresarios del consorcio en Colombia de la empresa surcoreana de automóviles.

En su momento, el juez afirmó que, la defensa de Mattos y la Fiscalía, “incurrieron en varios errores al fijar la pena y la multa que debería pagar Mattos”, tras aceptar su responsabilidad en este caso de corrupción.

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Cabe recordar que, según el juez 30 de circuito, la Fiscalía no solo concedió la rebaja de una tercera parte de la pena, sino que al momento de la dosificación de la condena, por un lapsus, terminó eliminando uno de los cargos formulados contra el controvertido empresario.

A la fluctuación procesal contra Mattos se sumó la enorme polémica por la que se le señaló, a él y a exagentes del Inpec, en la Cárcel La Picota de Bogotá, donde se confirmó que el empresario tenía ‘salidas irregulares’ del centro de reclusión y se movía libre por Bogotá, con complicidad de algunos dragoneantes ya destituidos.

Por dicho caso de corrupción carcelaria, Mattos fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad de Cómbita, (Boyacá).