Luego de sentenciar a dos patrulleros que alteraron la escena del asesinato del grafitero Diego Felipe Becerra, el investigador del caso se quedó sin investigadores para buscar a los responsables en sus cadenas de mando. Desde se conoció el crimen se sabía que varios coroneles ordenaron conseguir un arma e involucrar al joven, pero la Fiscalía, en seis años, no ha podido conseguir los documentos del caso.