Manuel Antonio Picalúa tenía 31 años de edad y cada domingo salía a practicar su deporte favorito: el ciclismo.

Ese día cuando retornaba de su jornada, a la altura del kilómetro 91 de la vía al Mar, lo arrolló un vehículo particular.

“En una recta que tiene más de 3 kilómetros, desafortunadamente fue embestido por la parte de atrás de su bicicleta por un vehículo que iba a alta velocidad. Lo arrolló. Lo levantó de su bicicleta. El cuerpo cayó sobre el panorámico del vehículo. El señor perdió el control y se fue a estrellar posteriormente contra la baranda del separador. Esto provocó que el cuerpo nuevamente fuera expulsado hacia la baranda y se golpeara nuevamente”, dijo el ciclista, Juan Manuel Lugo.

Pese a los múltiples golpes, Manuel Antonio luchó en el quirófano por sobrevivir, pero finalmente falleció.

“Los traumas que sufrió fueron múltiples en su cuerpo, en la columna, en las costillas, hubo afectación en la columna y en los pulmones. Desafortunadamente después de una cirugía de alto riesgo falleció”.

En la agenda semanal del joven financista estaba la práctica del ciclismo recreativo.

“Él estaba saliendo los fines de semana a montar en su bicicletica. Se distraía un ratico, hacía sus ejercicios, pasaba su rato chévere y regresaba a su casita, descansaba”, contó su hermano Jean Carlos Picalúa.

Asimismo, llamó la atención para que no se repitan episodios como este violento accidente.

“Desafortunadamente sucedió este trágico accidente, como muchos que están sucediendo últimamente. No podemos permitir que esto siga pasando“.

Los ciclistas reclamaron más seguridad en las carreteras para la práctica de ese deporte.