La extradición de alias Otoniel agudizó la situación de orden público en Antioquia, especialmente en las subregiones del Bajo Cauca y el noreste del departamento, luego de conocerse que miembros del Clan del Golfo están liderando un paro armado en esas zonas.

El balance permanente es crítico: hay reportes de dos vehículos incinerados cerca al municipio de Caucasia, en el sector de El Guarumo. Por otro lado, una tractomula fue atravesada durante la noche anterior y en la madrugada de este jueves en el corregimiento de Puerto Valvidia.

Sin embargo, el blanco de ataques no solo son los medios de transporte; hay conocimiento de una orden por parte de grupos armados que obliga a cerrar todo el comercio. Muchas de las calles de varios municipios se encuentran en total soledad; las personas temen a salir por las intimidaciones de la estructura criminal al margen de la ley.

Gremio de transportadores, preocupado

El gremio de transportadores expresó su preocupación ante los hechos de violencia y constantes amenazas del grupo armado.

“Tenemos una situación de alerta precisamente sobre las vías que van a la costa atlántica desde Medellín y todo lo que tiene que ver con el norte del país, precisamente por los mensajes, los panfletos (…) Hemos visto como han habido atentados a varios vehículos, bloqueando las vías y botándoles las llaves a los conductores, cuenta Anderson Quiceno, representante de la Asociación de Transportadores de Colombia (ATC).

Del mismo modo, Quiceno comenta que varios conductores se han visto obligados a retornar y que las represalias del grupo armado han provocado pérdidas en los contenedores de carga.

“En este momento calculamos alrededor de los $1.000 millones de pesos simplemente en 6 horas que va alrededor de esta situación. Desde la noche anterior se atravesó un vehículo y eso obligó a una para de operaciones de transporte de pasajeros, de carga y hasta vehículos particulares“, añade Quinceno