No solo el coronavirus está amenazando la vida del ser humano, desde EE. UU. hace unas semanas reportaron la aparición de un insecto mortal conocido como el «avispón asesino».

Su nombre oficial es Vespa mandarinia, o avispón gigante asiatico, visto por primera vez en diciembre de 2019 en Washington.

«Son como algo sacado de una caricatura de monstruo con esta enorme cara de color amarillo anaranjado», indicó Susan Cobey, apicultora del Departamento de Entomología de la Universidad Estatal de Washington.

La llegada de este animal ha causado revuelo en la comunidad científica ante el temor de que el insecto pudiera llegar a establecerse en Latinoamérica. 

En los últimos días se han registrado varios tipos de información entorno a la aparición del «avispón asesino» pues se asegura que es una especia invasora que pondría en riesgo sectores como el apícola y el agropecuario.

Por su parte, algunos científicos atinan a que es cuestión de tiempo que la especie se establezca en el sur del continente, otros aseguran que no representa un riesgo.

El Instituto Humboldt, a través de la línea de Colecciones Biológicas-Entomología aseguró que en Colombia no se encuentran climas idóneos para que la especie pueda establecerse, esto luego de desarrollar una modelación de distribución de la especie. 

El instituto entrevistó al investigador líder y apasionado por los insectos, Jhon César Neita, quien habló sobre el origen, evolución y expansión de este insecto.

¿Cómo es el comportamiento de esta especie?

Las especies del este género suelen construir sus nidos en troncos descompuestos caídos dentro de los bosques y oquedades, lugares reguardados y muy bien protegidos para evadir a los enemigos naturales, muchos de los cuales los constituyen otras colonias de la misma especie. Este insecto ha sido protagonista de innumerables estudios basados en su comportamiento e interacciones con otros organismos (artrópodos) en los hábitats donde se distribuyen.

De acuerdo con el profesor, Carlos Eduardo Sarmiento, especialista del grupo en Colombia, esta subfamilia de insectos tiene una distribución geográfica fuertemente concentrada en regiones templadas, es decir, que en zonas donde no hay ciclos estacionales de temperatura esta especie no podría ser distribuída.

¿Qué tan probable es que el avispón se establezca en en Colombia?

La distribución geográfica de Vespa mandarinia es muy restringida a las zonas templadas del continente asiático. El profesor Sarmiento pone el siguiente ejemplo de la distribución de esta especie en el Sudeste Asiático: “En países como Tailandia, que tiene distribución tropical, estas avispas se ubican en la parte norte donde hay una condición de ciclos estacionales mucho más marcados”.

Esto contradeciría lo que ha sostenido el Grupo de Investigación de Ciencia y Tecnología Apícola de la Universidad Nacional que asegura existe una gran posibilidad de que en algún momento migre hacia Centroamérica y llegue a Suramérica. ¿Qué tendría que decir frente a esta afirmación?

Es contradictorio a la verdadera distribución natural  de la especie y a los factores que determinan dicha distribución. Por lo tanto, la probabilidad de llegada a la región neotropical es baja.  El ejemplo que planteó sobre la invasión del escarabajo es errónea, pues la distribución natural de esta especie, Digitonthophagus gazella (Fabricius, 1787) (Coleoptera: Scarabaeidae: Scarabaeinae) corresponde a las zonas tropicales de África, por lo tanto, era muy probable que su invasión en América tropical fuera tan fácil y rápida. Un escenario improbable en el caso del avispón, dado que su disribución natural es muy distinta.

El avispón ha causado conmoción, no solo por su imponente aspecto, sino por la posible amenaza que representa para sectores como el apicola. ¿Cuál es su potencial real de daño?

El avispón al ser un insecto de gran tamaño genera mucho temor en las personas. No obstante, su tamaño es determinante en lo que a la cantidad de veneno inyectado en el momento de la picadura se refiere, si lo comparamos con las abejas u otros insectos que son más pequeños. Igualmente, su tamaño no limita  las posibilidades de picar aún por encima de trajes de protección.

Al igual que otros insectos, si la persona es alérgica con una sola picadura se puede generar un shock anafiláctico que puede amenazar la vida, por lo tanto, lo mejor es evitar una picadura de estos organismos.

Acá la entrevista completa