El Gobierno de Colombia planteó este sábado dialogar con Panamá para aliviar la crisis provocada por un inusual flujo de migrantes haitianos, africanos, venezolanos y cubanos con destino a Norteamérica en la frontera entre ambos países.

“Se iniciarán inmediatos diálogos con la República de Panamá para acordar que esos flujos migratorios tengan una atención en la llegada” al país centroamericano, anunció el ministro de Defensa, Diego Molano en una declaración a medios.

 

Lea también: Por varios meses, una mujer transportó en el baúl de su vehículo los cuerpos de sus dos sobrinos

 

Desde hace varias semanas miles de migrantes aguardan en el puerto colombiano de Necoclí embarcaciones que los lleven hasta la frontera con Panamá, siguiente parada en su travesía a Estados Unidos o Canadá.

La llegada de una gran cantidad superó la capacidad de la naviera local para llevarlos al municipio fronterizo de Acandí. Unas diez mil personas, entre ellas numerosos menores de edad y mujeres embarazadas están varadas en el municipio de 45.000 habitantes, según Molano.

 

Podría leer: Israel acusa a Irán de letal ataque contra un petrolero frente a Omán

 

La aglomeración de personas en plena pandemia hace temer a las autoridades un brote de coronavirus, pero los pobladores de Necoclí celebran la presencia de los migrantes porque dinamizan la economía del pequeño puerto turístico castigado por la pandemia, constató un fotógrafo de la AFP

Los migrantes arriendan cuartos de hoteles y casas particulares a la espera de un cupo en la docena de botes que a diario cruzan el golfo de Urabá, uno de los principales puntos de tránsito de migrantes que buscan cruzar a pie hacía Panamá a través del corredor selvático conocido como Tapón del Darién, con rumbo a Centroamérica.

 

Conozca más: Colombia registra 9.029 nuevos contagios y 291 muertes por COVID-19

 

Según Panamá, unos mil migrantes “irregulares” cruzan el Tapón del Darién cada mes.

Autoridades colombianas denuncian redes internacionales que trasladan a los migrantes de Chile -u otros países del continente- a Nariño, en la frontera con Ecuador, donde “mafias” les cobran hasta 300 dólares para llevarlos a los límites con Panamá.

 

Lea además: Intervienen complejo de cocaína que las disidencias habrían levantado en zona de reserva forestal

 

“No permitiremos que ninguna persona, ni ningún grupo al margen de la Ley, busque aprovecharse de los migrantes (….) para conseguir recursos que alimenten actividades ilícitas” advirtió Molano.