Esta navidad no será igual a causa de la pandemia del COVID-19, por ello las familias que celebran la tradición católica deberán adoptar medidas especiales para evitar contraer el virus.

Por ello, es importante tener en cuenta no solo las medidas ya conocidas como el distanciamiento social, el uso del tapabocas y el lavado de manos, sino también la organización en la mesa o lugar donde se celebre la navidad.

Quizás el primer aspecto a tener en cuenta es quién será el anfitrión, porque sobre él van a caer las responsabilidades del espacio y su higiene.

Algunas preguntas como: ¿Qué llevamos?, ¿Cuántos somos? y ¿Dónde nos reunimos?, cambiaron con la pandemia.

Según el profesor y presidente del Centro Interdisciplinario de Estudios Culturales de Argentina, Aníbal Gotelli, se debe tener especial cuidado con las copas, para evitar intercambiar saliva.

Lo recomendable sería marcar las copas en el tallo o base para que cada integrante de la familia tenga la suya.

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Asimismo, con la vajilla, para este año se recomienda el uso de desechables o si prefiere usar una de cerámica, evite compartir platos o cubiertos. Que cada comensal tenga los suyos.

Algunos países como España y Francia hablan de un límite de entre 6 a 10 personas por familias, así que trate que no sean muchas las personas reunidas en un mismo hogar.

Además, si va a usar botellas, evite que pasen de mano en mano, es mejor usar vasos desechables marcados con el nombre de cada invitado.

El problema más grande es cómo comportarse a las doce en punto.

Según expertos, es mejor no acercarse demasiado y no dar besos. Mejor un aplauso o unas cortas palabras del anfitrión.

Recuerde que lo importante es que su familia y usted estén bien de salud, puedan reunirse en calma y compartir el otro año todo el afecto que se tienen.