La jornada de protestas en Cali fue empañada por un grupo de encapuchados que atacó con piedra la sede del Icetex, en el sur de la ciudad. Mientras tanto en la Universidad del Valle hubo una pequeña confrontación entre algunos encapuchados que intentaron tomarse la Avenida Paso Ancho, contra el Esmad.

Mientras tanto al culminar la marcha en el barrio El Poblado de Medellín, un grupo de manifestantes encapuchados intentaron entrar por la fuerza a un reconocido hotel de la ciudad. En medio de una fuerte tormenta atentaron contra las instalaciones pintando grafitis en fachadas, paredes y ventanas; además dañaron las banderas nacionales.

El alcalde de Medellín, Daniel Quintero, fue quien limpió los grafitis pintados en algunas de las paredes del lugar.

Durante los actos vandálicos, también intentaron quemar una motocicleta de la Policía y lanzaron bolas de pintura.