La comunidad del municipio de Teorama (Norte de Santander), atrapada como otra decena de pueblos de la convulsa región del Catatumbo en la disputa territorial de las guerrillas del ELN y el EPL, les pidió en las últimas horas que no los involucren en su conflicto y respeten el Derecho Internacional Humanitario (DIH).

A través de un comunicado suscrito por organizaciones sociales y autoridades civiles, los habitantes de Teorama exigieron al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y al Ejército Popular de Liberación (EPL) que pongan fin a los choques y “paros armados” que desde hace más de una semana les impiden movilizarse por carreteras e incluso abrir los comercios.

De acuerdo con los pobladores, esta situación les ha causado “desabastecimiento de alimentos, pérdidas ostensibles de productos agrícolas” y “afectación de servicios públicos fundamentales”.

“Hay una vulneración de derechos humanos producto del confinamiento que vive el municipio y la región por el conflicto entre las insurgencias del ELN y el EPL, el cual ha generado un ambiente de zozobra e incertidumbre”, informaron.

El Catatumbo, una región selvática y montañosa que abarca la mitad septentrional del departamento de Norte de Santander, está conformada por los municipios de Tibú, El Tarra, Sardinata, El Carmen, Convención, Teorama, San Calixto, Ocaña, Hacarí, La Playa, Ábrego y Bucarasica.

En su lucha por controlar cultivos de coca y rutas para del narcotráfico en la frontera con Venezuela, el ELN y el EPL han ordenado sendos “paros armados” para mostrar fuerza y tratar de que la población civil se ponga de su lado, algo rechazado por la gente y las autoridades.

En los último días, al menos una decena de vehículos fueron incendiados por guerrilleros de ambos bandos en carreteras de pueblos como Teorama, Convención, La Playa y Sardinata, por el simple hecho de que sus propietarios no acataron la orden de “paro armado”.

Frente a esta situación, habitantes de Teorama y otros municipios de la región se proponen hacer el viernes una caravana humanitaria hacia Ocaña, la principal ciudad de la región, para tratar de abastecerse de víveres que ya empezaron a escasear en los pueblos.

Al mismo tiempo pidieron al Gobierno nacional “que de inmediato reconozca la profunda crisis socioeconómica y política” que vive la región del Catatumbo y se fije en el drama que viven sus habitantes, que temen hasta salir de sus casas.

“Hacemos un llamado público a la Comisión por la vida, la reconciliación y la paz del Catatumbo a jugar un papel determinante en la coordinación de las diferentes acciones que conlleven a buscar alternativas de solución a la crisis que afronta el territorio”, explicaron.

La región del Catatumbo, a pesar de ser una zona rica en petróleo, es de las más olvidadas y atrasadas del país y desde los años 70 tiene una fuerte presencia del ELN, el EPL y las antiguas Farc, que en la década de los 90 libraron una guerra territorial contra los paramilitares.

Unos y otros han promovido los cultivos ilícitos en todos los pueblos del Catatumbo, lo que hace que esa región tenga de las mayores extensiones de tierra del país dedicadas a la siembra de la coca y un foco permanente de conflictos.