Las autoridades indígenas en Nariño se muestran preocupadas por la llegada del Covid-19 al departamento, que a la fecha suma nueve casos y que según expresan han sido olvidados por el Estado, sin embargo, es una oportunidad para cambiar el rumbo de la historia, hoy sus temores se arraigan en la falta de rutas para su atención, además, de no contar con los protocolos médicos necesarios.

Rider Pai, consejero Mayor de pueblos Awá afirmó que «como el pueblo indígena Awá no depende de sus alimentos en su totalidad en el territorio, también toca buscar complementos de afuera, entonces se han restringido, está bastante complicado, al mismo tiempo hay familias indígenas de los resguardos que ha padecido enfermedades, entonces también han tenido que estar saliendo en los centros de IPS, hospitales y eso también vemos que es bastante difícil el estar saliendo y posiblemente ese es el riesgo que enfrentamos».

«Hay que cuidar la vida, en los territorios, en los cabildos, en nuestras familias, donde estamos presentes, allí junto a la guardia, los wasicamas, guardianes de la vida y el territorio, se han encargado, en el caso del pueblo lnga de la mano con las autoridades a hacer procesos de control territorial, así es como estamos pasando estos días», aseguró Hernando Chindoy, representante AWAI del pueblo Inga de Colombia.

Uno de los riesgos es que el Covid-19 llegue a estas comunidades que en ocasiones están lejos de los cascos urbanos y por ende su atención medíca resulta más compleja.

«Esta situación tiende a golpearnos culturalmente, socialmente y territorialmente y vemos también que la gente en el decreto que se ha emitido por la Presidencia, no está acatando y eso nos trae un riesgo a pesar que los compañeros indígenas estamos en los territorios», añadió el consejero Mayor de pueblos Awá.

Martín Tengana, representante legal Aico afirmó que «nuestros brazos de hermandad y solidaridad con el pueblo colombiano, hoy los 115 pueblos indígenas la población más vulnerable a esta pandemía convocamos a la gran minga».

Las comunidades indígenas, han generado campañas para evitar la propagación del coronavirus, mediante actividades de control territorial, promoviendo la cuarentena y el lavado de manos, como medidas de autoprotección.