Un juez especializado de Cundinamarca condenó a 21 miembros del Ejército Nacional tras encontrarlos culpables del homicidio de cinco jóvenes, habitantes de Soacha, Cundinamarca, a quienes los hicieron pasar por miembros de la guerrilla abatidos en combate en Ocaña, Norte de Santander.

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Para el funcionario judicial existen pruebas suficientes que demuestran la responsabilidad de los militares en los delitos de desaparición forzada en circunstancias de agravación, homicidio agravado en concurso homogéneo y sucesivo y en circunstancias de agravación, concierto para delinquir agravado con la finalidad de desaparición, falsedad ideológica en documento público.

Así mismo, la administración de justicia declaró estos hechos ocurridos en enero y agosto de 2008 como delitos de lesa humanidad, lo que permitirá que estas investigaciones no prescriban y no puedan ser negadas en el marco de la justicia transicional.

Por estos hechos se ordenó la captura de Medardo de Jesús Ríos, Luis Alirio López, Ferney Grijaba, Geiner Fuertes, Pedro Hernández Malagón, Manuel Ángel Zorrilla, Juan Gabriel Espinosa, José Orlando González, Kevis Alberto Jiménez, Richard Armando Jojoa, Mauricio Cuniche Delgadillo, Nixon Arturo Cubides, José Adolfo Fernández, Gabriel de Jesús Rincón Amado, Ricardo Eliud González, Eide Andrés Guerrero, John Anderson Díaz, Juan Ramón Marín, Ricardo Coronado, Janer Edier Duque y Henry Mauricio Blanco.

Según la Fiscalía, las víctimas de las ejecuciones extrajudiciales o falsos positivos fueron identificadas como Víctor Fernando Gómez, Diego Tamayo, Julio César Mesa, Andrés Palacios y Jonathan Soto, este último menor de edad.

Las víctimas fueron llevadas “por vía terrestre y antes de llegar a su destino, fueron entregados a uniformados en varios retenes militares adscritos a la Brigada Móvil 15 acantonada en dicha ciudad (Ocaña). El 28 de enero de 2008 fueron reportados como muertos en combate como narcoterroristas” sostuvo la fiscal del caso en los alegatos finales.

Por último, la defensa de los uniformados solicitó que sean recluidos en una unidad militar. El próximo 23 de marzo se realizará la lectura de la sentencia en donde se conocerá el monto de la condena.