El conteo regresivo para despedir el año en Medellín se vive en las plazas de mercado en donde cientos de personas compran los agüeros tradicionales; los más apetecidos son los ramos de hierbas, flores y elementos de la naturaleza.

«La canela es dulce, es para el amor, para la bonanza, se bañan con ella, la colocan en floreros encima de la mesa. Flor macho para la prosperidad y la abundancia», dijo Ofelia Pamplona.

Las velas, esencias y riegos también son los más buscados para la celebración de agüeros a la media noche.

Los años viejos para quemar también son tradición en los paisas, los hay de gran tamaño, llenos de pólvora para explotar y también versión miniatura para hacer el ritual en casa.

«Sí creo porque recientemente mi hijo tenía un apartamento para arrendar y mandé a hacer unos baños con toda la fe y a los ocho días resultó el cliente, claro que primero Dios y las ayuditas», aseguró Josefa Moreno, compradora.

Y si de prosperidad se trata, los antioqueños llevan un secreto muy adentro para atraerla con el «cuco suerte» amarillo.

Agüeros que no pasan de moda, a los que cada año y que con fe acuden miles de personas en cada rincón de Antioquia.