Este lunes 20 de diciembre, más de 800 personas de la comunidad Embera Chamí volvieron a la verada Bakú, de Pueblo Rico, Risaralda, en el segundo plan de retorno que se lleva a cabo en menos de un mes.

Durante las últimas semanas se intensificaron los diálogos entre la institucionalidad y los líderes de la comunidad Embera Chamí y Katío para concretar la vuelta a los territorios ancestrales.

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El Distrito se encargó del traslado de los enseres (60 toneladas) y de conseguir los buses para el viaje de los indígenas. Además, garantizó las condiciones de bioseguridad y, junto a la Unidad para las Víctimas, brindó la alimentación para el traslado.

Igualmente, se realizó una valoración médica previa para la atención con enfoque diferencial de niños, niñas y adolescentes que se encontraban escolarizados.

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“Así las cosas, ya son más de 1.200 indígenas los que han regresado a sus hogares gracias al trabajo articulado entre las entidades del Distrito y la nación”, dijo Vladimir Rodríguez, Alto Consejero de Paz, Víctimas y Reconciliación de Bogotá.