La Contraloría General de la República decidió abrir una investigación fiscal por un presunto daño patrimonial por más de $615 millones de dólares (cerca de $2.4 millones de pesos).

El máximo órgano de control fiscal del Estado dice que el millonario desfalco se dio como resultado de un negocio que realizó la empresa colombiana Ecopetrol el Perú, al comprar el 50% de la propiedad accionaria de la sociedad, Offshorte International Group (OIG), en 2008.

En una indagación preliminar, la Contraloría delegada para el Sector de Minas y Energía “estableció inicialmente indicios claros de que este fue un negocio mal planificado“.

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La explicación de la Contraloría

En palabras sencillas, el ente de control menciona que el negocio en Perú tenía como objetivo la producción de 1 millón de barriles en 2015, cuya estrategia tenía como enfoque la “adquisición de campos y/o empresas a nivel nacional e internacional que aportaran recursos exploratorios, recursos contingentes y reservas”.

Para Ecopetrol, el país inca resultó ser un territorio atractivo para la realización del proyecto, “puesto que desde 2007 había ingresado a ese país y quería consolidarse allí aportando barriles”.

En diciembre de 2008, Ecopetrol suscribió un acuerdo con la petrolera asiática Korea National Oil Corporation (KNOC) para la compraventa de acciones de OIG, cuyos principales activos estaban en la compañía Petro-Tech, de Perú.

Allí, Ecopetrol pagó la mitad de la participación de OIG(casi $500 millones de dólares), y una suma adicional denominada “Importe del Beneficio Futuro” (más de USD $145 millones), acordada tras una serie de condiciones cumplidas. En total, fueron pagados USD $640 millones.

Sin embargo, lo que indaga la Contraloría radica en “como una empresa por la que Ecopetrol había pagado ese dinero para adquirirla, ahora es vendida por menos del 5% de lo que pagó al momento de la compra”