La Corte Constitucional, le amparó los derechos a los indígenas Jiw del resguardo Naexal, que habitan en Mapiripán, Meta, donde permanecen bajo peligro de extinción por cuenta de los enfrentamientos sostenidos históricamente entre guerrilla y paramilitares por el control territorial y debido a los despojos de tierras y desplazamientos que han sufrido durante trece años.

 

En efecto, asfixiados por su difícil situación, los indígenas Jiw presentaron la tutela reclamando los derechos a la vida, la salud, la alimentación, el agua, el territorio, la identidad cultural, la reubicación, la estabilidad económica y la vivienda.

 

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La tutela, que en primera instancia fue negada por un juzgado de Villavicencio, llegó a la Corte Constitucional para su revisión

 

La Corte Constitucional decidió asumir el caso y este viernes concedió la tutela amparándole sus derechos a los 999 indígenas Jiw.

 

En la sentencia, la corte resuelve “tutelar y adoptar algunas medidas concretas y urgentes con el fin de mitigar la crisis provocada por el desplazamiento forzado y el conflicto armado en el citado grupo étnico en relación con los derechos a la salud, al agua, a la etnoeducación y a la alimentación”.

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El fallo, con ponencia del magistrado Alberto Rojas Ríos, le ordena a la Unidad de Atención y Reparación de Víctimas, concertar con esa comunidad la puesta en marcha de proyectos productivos.

 

De igual forma, a la Gobernación del Meta, le pide realizar brigadas de salud y vacunación; a la Alcaldía de Mapiripán le exige garantizarles el acceso al agua potable y a la Procuraduría, le solicita investigar a Cormacarena por la manera como permitió las afectaciones ambientales en el territorio de los indígenas.