Las autoridades de La Guajira y los indígenas wayuu de Cabo de la Vela, crearon un frente de seguridad conjunto, ante los hechos de inseguridad registrados en los últimos días en esa zona turística de país.

Tras la ola de atracos en las vías, principalmente en la que conduce al Cabo de la Vela, emblemático sitio turístico de La Guajira, las autoridades en conjunto con los líderes wayuu crearon el primer frente de seguridad que tiene como propósito, atacar a las bandas criminales que actúan en esta zona y garantizar un turismo seguro y sostenible.

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«Es algo que veníamos pidiendo hace rato y hoy es una realidad. Las comunidades tienen que estar en alianza con el Estado, nosotros tenemos una autonomía, pero también tiene que ser articulada para que podamos salir de la situación en que estamos y lo que sucedió el año pasado que nos afecto a todos en el Cabo”, afirmó Marcelino Gómez, palabrero wayuu y habitante del Cabo de la Vela.

Los palabreros como líderes naturales, serán los encargados de coordinar en las comunidades, los grupos que se encargarán de denunciar y entregar a quienes cometan actos delictivos que afecten a propios y visitantes.

«El compromiso que hicimos con palabreros y comunidades, de coordinar con las autoridades del departamento los hechos que suceden en La Guajira, no son ajenos, nos preocupa lo sucedido en el Cabo de la Vela», dijo Orangel Gurariyu, miembro del Consejo Nacional de Palabreros.

Por su parte, el coronel Henry Manuel Sandoval, comandante de la Policía de La Guajira, confirmó que buscaron “integrar la sabiduría ancestral del Cabo de la Vela representada en los palabreros, en sus autoridades y en ese compromiso que tiene la institución con los ciudadanos de la región, con el fin de garantizar las condiciones de seguridad y tranquilidad no solo para los turistas, sino también para sus habitantes”.

Con acciones como esta, se busca recuperar la confianza de los turistas, cuyo flujo ha disminuido por hechos como el asesinato de un periodista bogotano a inicios de este año y los atracos a varios turistas extranjeros, lo que ha impactado de manera negativa, la economía de los nativos de la zona.