Durante esta década la Fiscalía ha recibido por lo menos 127 mil casos de violencia sexual y por ello se adoptó un protocolo especial que proteja a las víctimas y acelere la investigación. El mayor grupo de víctimas lo conforman adolescentes entre los diez y los catorce años, razón por la cual el nuevo protocolo busca protegerlas y hacer posible que sus atacantes lleguen a la cárcel.