Es crítica la situación que aún viven decenas de animales en Providencia y Santa Catalina.

El hambre los acompaña y el hombre los olvida, solo algunas personas de buen corazón se acuerdan de estos amigos de cuatro patas.

Y no son solo los perros, otros animales necesitan de la solidaridad de los colombianos.

Ante el abandono masivo de la isla muchos animales quedaron igual de solos. Un trozo de comida es apetecido, así lo demuestra Trosky.

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