El sombrío y frío panorama que deja el invierno en Santander ha cobrado cuatro vidas, tiene afectada gran parte de la malla vial del departamento y máxima alerta en todos sus ríos y quebradas.

Ramón Ramírez, director departamental de Gestión del Riesgo, confirmó la “alerta roja en el municipio de Chima por deslizamientos, cerca de 38 municipios tienen alerta naranja y el resto se encuentra en alerta amarilla por las lluvias que muy probablemente van a continuar y que van a generar mayor nivel de saturación, así que nos alistamos para una alerta roja, ya comienzan a reportar altos niveles en el río Magdalena en Puerto Wilches”.

El colapso de la malla vial tiene represada gran parte de la despensa agrícola que surte la central de abastos.

Ariel Fernando Rojas, alcalde del municipio de San Gil, explicó que se presentan “algunos derrumbes hacia los municipios de Charalá y Pinchote, además tenemos afectaciones en veredas, allá también nos han reportado daños”.

Por su parte, Ramírez indicó que “en Floridablanca hay varias casas que están presentando riesgo de colapso y han caído árboles”.

En medio de este dramático panorama se presentó otro hecho insólito, los bomberos de uno de los municipios más afectados por la creciente del río Magdalena, denuncian no tener contrato para laborar.

El sargento Darisnel Oliveros, sostuvo que están “haciendo todo por atender la emergencia, pero no hay bomberos en Puerto Wilches porque no tenemos resolución, dependemos de una firma”.

Con un Puesto de Mando Unificado, en la Gobernación de Santander todos los comités de riesgo municipales trabajarán las 24 horas, para atender en sus líneas de apoyo y en el numeral 767 cualquier emergencia.