Luego de ser identificados tres de los cuatro cuerpos hallados en zona rural de Tumaco y confirmar que sí se tratan de los integrantes del equipo periodístico de Ecuador; fueron trasladados hacia una funeraria al sur de Cali. Sus familiares los recuerdan.

Paul era alegre, siempre comprometido con causas sociales, siempre fue evidente su trabajo, siempre lo hizo en función del lado humano, las emociones que reflejaba casa foto que tomaba

dijo Ricardo Rivas, familiar.

Por su parte, Cristian Segarra recordará a su padre Efraín como un hombre que a los 60 años todavía le gustaba cocinar, hincha del deportivo Quito y comprometido en cada momento con sus funciones.

“Le gustaba compartir con la gente así no los conociera, era una persona generosa en todo sentido, además amaba cuidar animales, era una persona maravillosa», sostuvo Cristian.

De igual forma, periodistas de la región les rindieron un homenaje a sus colegas, llegaron vestidos de blanco a la funeraria, con velas y bombas blancas para protestar simbólicamente contra este crimen que consideran un atropello a la libertad de prensa en el mundo.

Ingrid Jhoana Tovar, corresponsal en Cali manifestó: “Es lo mínimo que podemos hacer, estamos en una zona donde sabemos que cualquiera de nosotros y de nuestras familias podrían estar ahí. Esto nos duele porque ha sido un atentado contra el periodismo”. 

Asimismo, Fransua Martínez, también periodista resaltó: “Todos los días trabajamos para informar, no somos delincuentes, no cometemos un delito y tampoco somos parte de las Fuerzas Armadas, nuestra labor es dar a conocer la realidad, no podemos ser blanco de ataques”.

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Los cuerpos de Efraín Segarra, Javier Ortega y Paul Rivas serán llevados mañana hacia Quito, Ecuador, donde permanecerán en cámara ardiente hasta el viernes, cuando se lleve a cabo su entierro.