Tras la masacre en Magüí Payán que dejó 13 personas muertas por los enfrentamientos entre la disidencia de Farc y el ELN, el defensor del Pueblo confirmó que denunciará la violación al cese fuego y hostilidades de la guerrilla, que adelanta un diálogo de paz con el Gobierno desde Quito, Ecuador.

Lo que ha encontrado la Defensoría es que la comunidad está confinada. No ha podido salir a trabajar, a cultivar y los niños no han podido ir a sus escuelas.

El Defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret rechazó los hechos del pasado 27 de noviembre en las veredas Juanchito y Pueblo Nuevo, de Magüí Payán, donde se registró la muerte de 13 personas.

Debido a la gravedad de los hechos y a las diferentes versiones que circularon sobre los hechos, una comisión humanitaria de la Defensoría del Pueblo se trasladó hasta ese municipio con el fin de verificar los hechos y brindar acompañamiento a la población afectada.

Según la versión recolectada por la Comisión de la Defensoría, sobre las 5 de la tarde, integrantes del ELN llegaron a las dos poblaciones con el fin de someter al grupo armado denominado “Resistencia Campesina”. Dos hermanos que pertenecían a la Bacrim y se negaron a someterse dispararon y los integrantes del ELN respondieron contra todas las personas, sin importar que hubiera población civil.

Según el reporte, el enfrentamiento dejó 13 muertos. En la vereda Pueblo Nuevo fueron hallados cuatro cadáveres, dos de ellos oriundos de dicha vereda e integrantes de “Resistencia Campesina”, los hermanos Álvaro Cuero y Nilson Samuel Cuero. El tercer cuerpo corresponde presuntamente a alias Uriel, proveniente de una vereda del río Tapaje en el Municipio del Charco. El último de estos cuerpos pertenecería a Héctor Segundo Borja Estupiñan, que, según la información de la comunidad, padecía una discapacidad mental.

Así mismo, otros dos cuerpos fueron sepultados en la vereda Ricaurte y, según información de la comunidad, eran miembros de la población civil. Los restos corresponden a Yensi Carolina Orobio Arboleda, de 22 años de edad y en embarazo, y Dubán Maquines Ordoñez.

También se verificó con la población civil que en la vereda Playón fueron sepultados Milton Mauricio Quiñones y Yenson Bernardo Quiñones Hurtado, declarados como civiles. Sin embargo, algunos miembros de la comunidad aseguran que eran disidentes de las Farc.

Otros dos cadáveres fueron sepultados en la vereda Panga del municipio de Roberto Payan, pertenecientes a Hugo Alfredo Preciado y Jorge Leonardo Pastrana y un cuerpo sin vida, que no pudo ser identificado, fue llevado a la vereda Punta de Barco.

En la vereda las Cruces del Municipio de Barbacoas fue sepultado un cadáver identificado como Jesús Orfilio Landazury Quiñones, y un último cuerpo fue hallado el día sábado 2 de diciembre que pertenece a Édinson Ortiz Bolaños, quien era el Representante legal del Consejo Comunitario Manos Amigas.

La comunidad también reportó a la Comisión de la Defensoría que Wilman Haney Ortiz Bolaños fue retenido por el ELN. Según la información de la población, hacía parte de las disidencias y es conocido con el Alias de Gavilán, hermano del fallecido Édison Ortiz Bolaños.

Así las cosas, el Defensor Negret Mosquera anunció que elevará ante las autoridades competentes las denuncias sobre la violación al cese fuego y hostilidades que representa esta acción por parte de miembros de esa guerrilla.

La entidad insistió en la necesidad que el Estado llegue con oferta institucional a todo el Andén Pacífico en donde la Defensoría ha evidenciado el confinamiento que sufren los campesinos, que por acción de grupos violentos no pueden desplazarse, realizar sus actividades de campo o estudio.

Redacción Internet – CM&