Una requisa terminó en una batalla campal entre la Policía y la comunidad del barrio Siloé. Dice Gisella Ramos, que su hijo iba a ser arrestado de manera injusta cuando fue acusado de haberse robado un celular, pero al oponerse a su detención fue duramente golpeado, ella también recibió agresiones.

En un video se observa el violento hecho, cuando un policía lanza piedras para intentar controlar la situación y amenaza con sacar su arma de fuego, mientras que otro hace tiros al aire. El joven de 19 años es arrastrado y su madre permanece al lado tratando de frenar la agresión.

Samuel Dávila, la presunta víctima, afirmó que “fueron cuatro los que me cogieron a puño, empezaron a golpearme la espalda. Había un policía apuntando con pistola”.

La Policía Metropolitana de Cali respondió que investiga este hecho y que todo se desató luego de impedir un procedimiento policial.

El coronel Abelardo Moreno, comandante del Distrito 3 de la Policía, afirmó que “esta persona invita a los ciudadanos a que hagan una asonada, agreden a los policías y dos uniformados lesionados por este caso”.

La mujer tuvo 15 días de incapacidad, mientras que su hijo 50 días, ambos por lesiones en sus miembros superiores.