Los hechos se presentaron pasadas las 7 p.m., cuando el menor llegó armado hasta una licorera del barrio Santa Lucia, occidente de Medellín y disparó contra el propietario de 43 años y su empleado de 20 años de edad, a pocos metros también habría abaleado a otra persona que quedó herida. Minutos después la Policía aprehendió al niño como presunto responsable del ataque sicarial.

El coronel Luis Eduardo León Vargas, comandante operativo de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, sostuvo que “es lamentable lo que podemos observar, ayer un niño de 13 años hiere inicialmente a tres personas y posteriormente en un centro asistencial mueren dos de ellos”.

Al menor le fue incautada un arma de fuego y permanece con acompañamiento de la Policía de Infancia y Adolescencia y de funcionarios del ICBF para restablecer sus derechos, sin embargo por su edad no sería judicializado.

“Dentro del Código Penal, los niños a partir de los 13 años o antes de los 13 años no tienen ninguna responsabilidad penal, por eso con este menor lo que se está realizando es el restablecimiento de los derechos por intermedio de Bienestar Familiar acercándolo a la familia, los colegios y a la misma sociedad”, indicó el coronel León.

Bandas criminales estarían usando a los menores, justamente para evadir la justicia y armándolos para cometer homicidios.

Mateo González, subsecretario operativo de la Secretaría de Seguridad de Medellín, se preguntó “dónde está la familia de ese niño, porqué no estaba en el colegio, lo que no hagan las familias en su hogar no puede esperarse que el Estado lo resuelva en la calle”.

En menos de 48 horas este es el segundo caso de sicariato con niños y jóvenes  en el Valle de Aburrá, además de las seis aprehensiones con varias armas de fuego y granadas en el municipio de Bello.