El Gobierno continúa recibiendo a integrantes de las Fuerzas Armadas de Venezuela que llegan a pedir refugio, lo hace como un acto humanitario, pero también está investigando cada caso para evitar infiltrados como ocurrió hoy con una mujer.

“Hemos identificado una persona que quería sustraer información de nuestros procedimientos, de todo lo que estamos haciendo aquí en Colombia para atender esta población que está llegando a nuestro país. Esta persona, una mujer, será expulsada, se le aplicará la sanción más drástica, migratoria, y será expulsada de nuestro territorio”, indicó Christian Krüger, director de Migración Colombia.

El ministro de Defensa, Guillermo Botero, encabezó una delegación del Gobierno nacional a la frontera para conocer de cerca lo que está sucediendo en los puentes internacionales. Hoy la Guardia venezolana puso en el Simón Bolívar un nuevo contenedor con arena, acción que el ministro Botero rechazó.

“Para nadie es un secreto que este puente está debilitado, que este es un puente cuya estructura está fallando. Si usted lo sobrecarga, pues obviamente tiene riesgo de colapsar”, manifestó el jefe de la cartera de Defensa.

Ante el cierre de los puentes fronterizos por orden de Maduro la situación de los enfermos que urgen de atención médica en Colombia es difícil y los estudiantes matriculados en colegios de Cúcuta y Villa del Rosario han optado por no venir a través de las trochas.

“Hay 3218 niños que viven del otro lado de la frontera que están estudiando en Colombia y que deben pasar todos los días y que no lo han hecho en la última semana”, añadió Botero.

Este jueves llegaron al centro de acopio ocho toneladas de ayudas humanitarias procedentes de Estados Unidos, mientras que Migración Colombia hasta el momento ha recibido 567 miembros de las Fuerzas Armadas de Venezuela.  

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Carlos Salazar