Luego de cuatro días de cierre total e indefinido en la vía al Llano, se abre una luz de esperanza y se espera que este viernes sea habilitada la carretera en su totalidad. Sin embargo el drama continúa en el municipio de Guayabetal, Cundinamarca, pues alrededor de 90 familias se encuentran durmiendo en albergues acondicionados en escuelas y según el alcalde del municipio, están incomunicados con siete veredas.

“Al día de hoy el censo oficial son 256 personas afectadas, de los cuales 61 son menores de edad”, indicó Javier Castro, alcalde de Guayabetal.

El drama para decenas de familias y campesinos continúa. Pedro Ordóñez, uno de los afectados, contó que está durmiendo con su familia “en una pieza que nos dio un amigo. La quebrada se llevó los gaviones, por lo que se vino el piso encima y el poste de la luz esta que se cae y si eso pasa, se lleva la casa”.

Los habitantes aseguran que los deslizamientos son provocados por las obras que se adelantan en la vía que de Bogotá conduce a Villavicencio.

Jorge Guavita, habitante del sector, sostuvo que es falso que “los deslizamientos se deban a la actividad agrícola de los campesinos, no, es porque están utilizando la pólvora de una manera indiscriminada, desde donde iniciaron los derrumbes hasta Pipiral están realizando obras”.

Debido a las fuertes lluvias en el municipio de Gumal, Meta, el río se desbordó y afecta a las fincas aledañas.