El litigio en el que los herederos de uno de los jefes del Cartel de Medellín pretendían quedarse con los predios de un grupo de familias de la isla de Barú, frente a Cartagena, terminó negando las pretensiones de la familia del mafioso, pero en su cierre apareció una nueva maniobra.

Uno de los abogados dijo que nunca le llegaron notificaciones porque eran enviadas a una dirección errónea, pero fuimos al edificio al que éstas llegaron y pudimos verificar aún tiene su oficina y le conocen como uno de los ocupantes.