La delicada situación de orden público del bajo Cauca antioqueño se trasladó a Medellín a donde han llegado cerca de 300 familias para buscar ayudas.

Hasta la Unidad de Atención a Víctimas, en el occidente de Medellín, llegó Cindy Torres desplazada de Cáceres, en busca de ayuda.

“Es muy angustiante y triste venirse de la tierra de uno, donde uno creció y dejar su casa, sus animalitos, porque en el pueblo uno mantiene es muy triste”, contó la mujer desplazada.

Al no recibir subsidios decidió vender jugos afuera de la Unidad de Víctimas. Allí todos los días se encuentra con más de 300 desplazados que llegaron a Medellín precedentes del Bajo Cauca y que han tenido que auto albergarse en casas de familiares y amigos.

Cristina Osorio otra desplazada, indicó que un amigo que conoció en Medellín le “brindó el apoyo. No tengo trabajo, estoy esperando pero no me han solucionado nada”.

Estos son solo dos casos de los 300 que llegaron a Medellín, según la Personería, mientras que la Defensoría dice que son más de 2 mil los que aún permanecen en bajo Cauca antioqueño.