Los dos patrulleros investigados por la muerte de Javier Ordóñez, en el noroccidente de Bogotá, fueron desvinculados de la Policía Nacional.

La institución los retiró mediante una medida administrativa mientras avanzan las investigaciones penal y disciplinaria por los abusos contra el ciudadano registrados en video.

Entre tanto, el proceso disciplinario fue trasladado de la inspección de la Policía a la Procuraduría donde los uniformados se podrían exponer a una inhabilidad se aproximadamente 15 años para ejercer cargos públicos.