En un trabajo de inteligencia entre la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional en Santander de Quilichao (Cauca), fueron interceptadas dos camionetas conducidas por los hermanos Leider Andrés y Deivan Camilo Ruiz Caicedo.

En cada uno de los automotores los investigadores encontraron caletas en las que se escondían bloques de clorhidrato de cocaína, que sumaron cerca de 200 kilogramos de estupefacientes.

Los dos vehículos salieron de zona rural de Samaniego (Nariño), y pretendían llegar a Cali (Valle del Cauca), donde la droga iba a ser acopiada por unos días y después enviada en hasta La Guajira.

Las investigaciones darían cuenta que los conductores de las camionetas harían parte de la red de ”narcobuses” y no sería la primera vez que realizaban viajes con droga camuflada. Los hermanos Ruiz Caicedo fueron trasladados a Bogotá y presentados en audiencias concentradas en el Complejo Judicial de Paloquemao.

Una fiscal de la Dirección Especializada contra el Narcotráfico, imputó a los dos hombres como presuntos responsables de los delitos de tráfico de estupefacientes y concierto para delinquir, y solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario, petición que fue avalada por el juez de control de garantías.

Simultáneamente a la incautación de los casi 200 kilogramos de cocaína en Cauca y la captura de quienes transportaban el cargamento, nueve personas detenidas anteriormente por diferentes procesos fueron notificadas en las cárceles en las que permanecen recluidas, ante nueva evidencia que las vincularía a la red de narcobuses.

Ya son 23 los presuntos integrantes de esta organización criminal judicializados en apenas ocho días

La estructura criminal golpeada en la última semana es señalada de transportar cargamentos de droga vía terrestre desde Putumayo, Nariño, Cauca y Valle del Cauca, hasta La Guajira.

Los elementos materiales recopilados indicarían que el estupefaciente era ocultado en caletas adaptadas a las carrocerías, chasis o porta equipajes de buses de servicio público o de turismos, camionetas, camiones y vehículos refrigerados. De esta manera, al parecer, alcanzaban a mover mensualmente algo más de cinco toneladas de cocaína.

En talleres de La Estrella y Rionegro (Antioquia), un latonero y algunos trabajadores a su cargo serían los encargados de diseñar y construir los compartimentos especiales en los que eran escondidos entre 160 y 300 kilogramos de cocaína; mientras que otro grupo supuestamente compraba la cocaína en cocinas ubicadas en municipios de Cauca y Putumayo, y zonas costeras del Pacífico Nariñense.

Según los indicios, la banda estaría conformada por integrantes de una misma familia. Dos hombres presuntamente financiaban todo el engranaje ilegal, la esposa de uno de ellos era la contadora y los demás cumplían tareas de logística y vigilancia.

La banda delincuencial habría establecido una modalidad de caravanas de seguridad en la que el vehículo que llevaba la droga era antecedido por un automóvil desde el que sus ocupantes alertaban la presencia de retenes y controles de Policía, y seguido por otro carro que servía de escolta.

¿Por qué informarse con el Canal 1?

Recuerde que en el sistema informativo del Canal 1 puede encontrar temas de actualidad sobre las regiones, la política, la economía y los acontecimientos a nivel nacional e internacional.

Lea más noticias en el Canal 1