La compañía petrolera anunció que este martes encontró un orificio adicional «ubicado a cerca de 60 centímetros de distancia, que hace parte del mismo sistema de afloramiento», el cual, según indicó, «está controlado».

Especificó mediante un comunicado que «el afloramiento continúa en el proceso de disminución de la presión y a la fecha se confirma que el nivel de los fluidos contenidos en el lugar sigue disminuyendo».

Igualmente ratificó que «los fluidos están confinados en el lugar del evento, sin riesgo de desbordamiento hacia las fuentes hídricas». 

Asimismo, indicó que desde el 15 de marzo los técnicos de la compañía lograron contener el fluido de lodo, crudo y agua «hacia las quebradas La Lizama y Caño Muerto. Desde esa fecha no se ha registrado ningún vertimiento adicional a esas fuentes hídricas».