El educador Rafael Iglesias transitaba por una vía del suroccidente de Barranquilla, cuando lo sorprendió una fuerte corriente.

Con él, una hija y un nieto estaban dentro del vehículo.

Por desgracia, en ese momento, una tapa de alcantarilla estaba levantada y el agua cubría el hueco que no se veía en medio de la corriente.

“Cuando yo vengo sacándole el zig zag al arroyo para que no me llevara de frente, me fui en un hueco de una alcantarilla que se le había volado la tapa. Yo le daba hasta que el arroyo se creció y me volteó el carro”, dice Iglesias.

Con el vehículo en medio de la corriente, voluntarios lograron sacar a su hija y a su nieto.

Afortunadamente habían unos muchachos, sacaron a un niño de 6 años y a la señora”, narran testigos.

Luego el automóvil se volteó y fue arrastrado llevando en su interior a al educador.

“A mi no me lograron sacar antes de que se volteara el carro, yo me vine con el carro volteado y rodé como seis casas hasta que en un bordillo se aguantó el carro y lograron sacarme”, afirma Iglesias.

Videos captados por vecinos del sector grabaron los instantes en que, con el carro volteado, residentes del barrio lograron rescatarlo, en el primer dramático salvamento de este año en los arroyos de Barranquilla.