El ADN logra otro reencuentro para los niños perdidos de Armero

Redacción Digital - 13 de noviembre del 2019 9:18 pm

Este reencuentro fue posible por “búsqueda orientada”, en la que Jenifer de la Rosa de nacionalidad española participó activamente, suministrando datos que llevaron a la fundación a contactar a  Ángela  Rendón para que proporcionara su muestra de sangre.

Ángela quien vive en Barrancabermeja (Santander) viajó a Bogotá donde se conoció con su presunta hermana, aunque se podría especular un parentesco por unos documentos de un juzgado y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), donde aparecía un nombre similar de la que podría ser su madre biológica.

»María Dorian o Dorian María Tapasco Téllez, la única razón válida que tenemos para confirmar este reencuentro es el resultado del cotejo de ADN mitocondrial. Así que se conocieron sin saber que eran familiares», resultado que el director del instituto anunciará en rueda de prensa.

“Con base en los resultados de ADN mitocondrial, no se excluye una relación por línea materna entre Ángela Johana Rendón Mercado y Jenifer de la Rosa Martín, ya que los haplotipos mitocondriales detectados son idénticos”, esto y otros elementos de análisis, anunciará y explicará el doctor Juan Yunis a las hermanas adoptadas y a medios de comunicación el próximo jueves 14 de noviembre hacia las 11:45 de la mañana en el Instituto de Genética, Yunis-Turbay.

Jenifer quien vive y reside en España había contactado a la fundación hace tres años aproximadamente y fue adoptada por una pareja de profesionales a quienes admira y agradece por haberla criado como una hija. Ella es periodista con énfasis en cinema documentario y producción, además cuenta con un magister en documental y reportaje transmedia. Actualmente realiza el documental “Hija del volcán”,  una historia acerca de su vida.

Mientras que Ángela es una mujer emprendedora, madre de dos hijas, la cual trabaja como comerciante en su ciudad. Ella también fue dada en adopción un año antes por un padre que continúa velando por su hija y sus nietas.

La prueba de ADN que el Instituto de Genética Yunis-Turbay realiza de forma gratuita para el proyecto »Niños Perdidos de Armero» de la Fundación Armando Armero, da como resultado vínculo positivo.

Para la fundación es el cuarto reencuentro por ADN de muchos que espera lograr, pues en la base de datos  al día de hoy se registran 543 casos reportados, 478 suministrados por familiares y 65 de adoptados. De este trabajo silencioso, esperamos que se haga mucho ruido con estas historias, pues entre más divulgación haya en los medios, más posibilidades de reencuentros se tendrán.

Durante la tragedia de Armero y los meses siguientes, la búsqueda de familiares y amigos se convirtió en un verdadero viacrucis. Averiguaron en hospitales, refugios, carpas, albergues, hogares de bienestar familiar, escuelas e iglesias acondicionados en esa época para recibir a los heridos, a los ilesos y a los sobrevivientes. Se podría decir que los armeritas hicimos hasta lo imposible y sólo el tiempo fue desdoblando nuestras esperanzas. A las madres sobre todo, tal vez por tratarse de algo visceral, algo que sólo ellas sienten muy adentro, esta ilusión, esta esperanza no se les ha ido. Y siguieron y siguen buscando, porque la improvisación, la buena o mala fe hicieron que no pocos infantes fueran sacados del país, adoptados por los conductos regulares o irregulares y que hoy se encuentren en otros países, como Israel, Estados Unidos, España, Holanda, Suecia, entre otros.

Por medio de la  investigación de la reconstrucción de la memoria histórica de Armero, que la Fundación Armando Armero viene adelantando hace más de 10 años, durante el trabajo de campo o jornadas de memoria que realizaron en diferentes poblaciones del país, se empezaron a acercar padres o familiares de niños perdidos pidiendo ayuda para buscar a sus hijos y familiares.

Solo hace cinco años, tomaron la decisión de adelantar esta investigación paralelamente a los proyectos pilares de la Fundación. Los principales objetivos de esta campaña son:

  • Encontrar el destino de los niños perdidos (hoy adultos).
  • Contribuir a lograr la tranquilidad de las familias que llevan 34  años buscando a sus hijos.
  • Propiciar reencuentros y a futuro trabajar para lograr que el Gobierno nacional cree una ley de víctimas de desastres naturales, unos protocolos para la protección de menores en desastres naturales y un centro de memoria histórica de desastres naturales.

Para la conmemoración de la tragedia tras sus 27 años, el 16 de noviembre de 2012 se realizó una gran muestra en la Plaza de Bolívar de Bogotá, que contenía información de memoria histórica de Armero a través de unos habladores y unos carteles con unos banners de fotografías de niños perdidos durante la tragedia.

De esta forma también se realizó el lanzamiento de la campaña »Niños Perdidos de Armero ¡Una causa que nos toca a todos!». El propósito de este evento, no sólo era descentralizar una problemática de tantos años  sino de solicitar expresamente la apertura de los archivos de adopción al director del ICBF.

El director de la fundación, solicitó en medios de televisión abrir los archivos de adopción de 1985 a 1990 para lograr reencuentros. Solo Noticias Uno logró que respondiera el director del ICBF, quién expresó y se comprometió a no solo dar esta listas de adopción sino a comenzar una  investigación para aliviar este drama de tantas familias armeritas.

En este proceso lento, serio y con una metodología rigurosa, la fundación continúa trabajando. y han recibido el apoyo del doctor Yunis para las pruebas gratuitas de ADN, pero la investigación tiene un valor, esperan que empresas privadas, Estado y cooperación internacional se sumen a esta causa (una deuda histórica pendiente, urgente y necesaria).

Al día de hoy en la base de datos de la fundación cuentan al menos con 478 casos registrados de menores como perdidos y 65 historias de adoptados.

 

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