El ministro del Interior, Guillermo Rivera se solidarizó con los familiares de los cinco integrantes del Ejército que fueron asesinados y los 13 más que resultaron heridos, en una emboscada en Norte de Santander y afirmó que “el Eln sigue siendo incoherente, borró con el codo lo que hizo con la mano”.

La incongruencia de la guerrilla, según Rivera, radica en que grupo ilegal envió un comunicado anunciando cese unilateral durante el periodo electoral, entre el 9 y 13 de marzo, pero “horas más tarde ataca, de manera inmisericorde”.

El jefe de la cartera del Interior reiteró que el Gobierno ha dicho que “mientras el Eln siga siendo incoherente no habrá condiciones para dialogar. Por lo tanto, el balón de la paz está en manos del Eln”.

“El Gobierno no puede tolerar actos de buena y mala voluntad al mismo tiempo. Este tipo de actuaciones ambiguas hacen acabar con la esperanza de los colombianos y nos dejan sin margen de maniobras para reanudar los diálogos”, expresó el ministro del Interior, quien concluyó que los gestos de paz deben ir en una sola dirección y que “el tiempo se le está acabando al Eln”.