La Fiscalía llamó a juicio al gobernador de Nariño, Camilo Romero, por presuntas irregularidades en la suscripción de un contrato para la distribución de licor en el departamento.

Romero tendrá que responder por cinco delitos ante la Corte Suprema de Justicia.

La Fiscalía lo acusó por las presuntas inconsistencias detectadas en un decreto para la comercialización de Aguardiente Nariño, que terminó con la suscripción de un contrato por 18 mil millones de pesos.

«(En el decreto) es donde empiezan a evidenciarse irregularidades que se cometieron por parte de funcionarios públicos y particulares, con el fin de direccionar la adjudicación de este negocio de los licores a una persona ya establecida por ellos con anterioridad», señala el ente acusador.

Fuentes de la Fiscalía también confirmaron que la entonces subsecretaría de Hacienda de la Gobernación busca un acuerdo de colaboración con la justicia, para entregar información sobre el caso, a cambio de recibir beneficios judiciales.

César Melo