Ilesos salieron hoy el gobernador de Santander, Didier Tavera; su secretario de Infraestructura, Mauricio Mejía; el director de Riesgo, Ramón Ramírez, y un mayor de la Policía, luego de que el helicóptero donde se movilizaban desde Bucaramanga hacia el municipio de Vélez, presentará una falla que obligó su aterrizaje de emergencia en una pista del municipio de Barbosa, al sur del departamento.  

Se escuchó como un golpe y luego el piloto nos informó que estábamos en emergencia, que había que aterrizar y no se podía aterrizar sino cuando el helicóptero tuviera condiciones. Fueron momentos angustiosos

dijo el gobernador.

“Siempre estábamos bien altos; gracias a Dios entre todos manejamos el peso del avión, el piloto un experto y a él se le debe que nos salió protegida la vida hoy”, comentó Mejía.

La pericia del piloto y la ayuda de los tripulantes fue vital para salvar sus vidas durante los 10 minutos que demoró, este helicóptero de matrícula HK 4653, para encontrar la pista donde aterrizar.

“Había una falla en el sistema de transmisión y al parecer se partió un buje y eso dificultaba las condiciones para aterrizar”, agregó Tavera.

“Desde que amanece estamos expuestos a cualquier riesgo en la vida, jamás hay algo libre de riesgos y yo creo que todos los días uno tiene que levantarse y agradecerle a Dios que sale a trabajar”, manifestó Ramón Ramírez, director de Riesgo.

Tras superar la emergencia, el mandatario recuperó el aliento y la energía con un dulce veleño. La aeronave de la empresa Sasacharter fue reparada en pista y luego trasladada al aeropuerto de Bucaramanga donde será de sometida a revisión técnica.